Me quedé sin palabras para decir: te quiero,
se me detuvo el habla y ya no tengo verbos.
Me quedé sin palabras, aquellas que otro tiempo
mi boca pronunciaba con romántico acento.

La misma laconía me invadió por entero,
hurtó mis esperanzas preñadas de deseos.
Me quedé sin palabras, me he quedado tan lleno
de un vacío en el alma y en la mente un desierto.

Me quedé sin palabras, mi léxico está muerto,
fallé al desperdiciarlas desde el primer momento.
Yo te las di rimadas, te dije tantos versos,
pero no fueron nada, cual oro en saco hueco.

Las veces que te hablaba fui del todo sincero;
te hablé con la mirada, con súplicas y gestos
y se quedó frustrada mi lengua a tu silencio.
Me quedé sin palabras para decir: te quiero.